La economía de Japón registró en el último trimestre de 2011 una contracción de seis décimas respecto a los tres meses anteriores, cuando las previsiones manejadas por las autoridades niponas apuntaban a un retroceso de 0,3%.
Los datos obedecen a la fortaleza del yen y al debilitamiento de la demanda de los mercados internacionales, según reflejan los datos publicados por el Gobierno japonés.
Aparte de la caída de las exportaciones, los datos reflejan un significativo debilitamiento del consumo doméstico, ya que la demanda interna sólo aportó una décima al dato del PIB, frente al 0,9% aportado anteriormente, detalla la agencia Europa Press.
En términos interanuales, el Producto Interior Bruto (PIB) de Japón experimentó un retroceso de 2,3%, mientras que en el conjunto de 2011, en el que sólo en el tercer trimestre se registró una dato positivo de crecimiento, la economía nipona retrocedió 0,9%.
De este modo, Japón registra por primera vez desde 2009 un dato anual de crecimiento negativo y continúa sin resolver los problemas que afectan a su economía desde principios de los años 90, cuando estalló la burbuja inmobiliaria en el país.
Los datos obedecen a la fortaleza del yen y al debilitamiento de la demanda de los mercados internacionales, según reflejan los datos publicados por el Gobierno japonés.
Aparte de la caída de las exportaciones, los datos reflejan un significativo debilitamiento del consumo doméstico, ya que la demanda interna sólo aportó una décima al dato del PIB, frente al 0,9% aportado anteriormente, detalla la agencia Europa Press.
En términos interanuales, el Producto Interior Bruto (PIB) de Japón experimentó un retroceso de 2,3%, mientras que en el conjunto de 2011, en el que sólo en el tercer trimestre se registró una dato positivo de crecimiento, la economía nipona retrocedió 0,9%.
De este modo, Japón registra por primera vez desde 2009 un dato anual de crecimiento negativo y continúa sin resolver los problemas que afectan a su economía desde principios de los años 90, cuando estalló la burbuja inmobiliaria en el país.
- Télam


