GOBIERNO DE HUMALA ESTUDIA COMPRAR ACTIVOS OFRECIDOS POR REPSOL DE PERU

 

El ministro de Economía de Perú, Luis Miguel Castilla, confirmó hoy que el gobierno evalúa la posible compra del paquete accionario mayoritario de Repsol en el país, el cual ha sido puesto en venta por la compañía transnacional española.

Castilla añadió que aún no se ha tomado una decisión, en una operación que supondría la compra por el Estado peruano de una refinería otrora estatal denominada La Pamplilla, una red de más de 300 gasolineras y una planta envasadora y distribuidora de gas licuado, dijo la agencia de noticias Prensa Latina.

El presidente de Repsol, el español Antonio Brufau, llegó el martes a Lima, procedente de Madrid, para negociar la venta de la mayoría de los activos de la empresa en Perú, aunque no han trascendido los términos de las negociaciones que ha sostenido con el Gobierno.

Concluido el análisis, las conclusiones y sugerencias serán elevadas al presidente Ollanta Humala, quien decidirá sobre la aceptación de la oferta de venta hecha esta semana por la transnacional española.

Fuentes del sector energético dijeron, por su parte, que Repsol espera una oferta por el 51,3% de su participación en la refinería, mientras que el 48,7% restante quedaría en manos de administradoras de fondos de pensiones (AFP) y de accionistas minoritarios.

En principio, Repsol se estaría desprendiendo de estos activos, en particular de La Pampilla, pues la considera obsoleta y modernizarla supondría una inversión de 2.000 millones de dólares, un costo que pocos privados están dispuestos a pagar, dijeron las fuentes.

La posibilidad de estatizar los bienes de la compañía española y poner en manos de Petroperú su gestión ha desatado una campaña política y mediática conservadora contra la operación y, al mismo tiempo, otra a favor de la misma por parte de la Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP).

La central sindical incluyó el apoyo a la compra de Repsol entre las banderas de una masiva movilización que reclamó mejoras salariales y derechos laborales para los trabajadores.

La campaña conservadora alega que la operación marcaría un supuesto retorno al estatismo y dañaría al Estado y la economía porque la empresa estatal Petroperú no estaría en capacidad de hacerse de la operación, aunque maneja dos refinerías y rinde importantes utilidades.

Prensa Latina dijo también que si el Estado peruano no concreta la compra quedaría libre el camino para que Repsol-Perú sea comprada por el consorcio Primax, conformado por un grupo económico local y la empresa estatal de petróleo de Chile (Enap), que ocupa casi 40% del mercado.

El secretario general de la CGTP, Mario Huamán, dijo que el movimiento sindical está de acuerdo con la adquisición porque serviría para regular el mercado de los combustibles, altamente especulativo y fortalecería la presencia estatal en la economía.

Castilla dijo que el ministerio a su cargo cuyos críticos consideran rígidamente neoliberal, analiza costos y beneficios de la posible operación, como corresponde a esta o cualquier otra operación que realice Petroperú en adelante.

Sobre la campaña desatada contra la operación, pidió tranquilidad porque los opositores plantean que el gobierno "está volviendo a otro tipo de política que habían sido desechadas", lo que negó enfáticamente.

El presidente Humala dijo anoche que su administración propugna desarrollar el país con equilibrio entre la fuerte presencia económica estatal de la década de los años 70 del siglo pasado y la reducción del Estado a su mínima expresión en las últimas décadas.

Télam