La brasileña Vale, primer productor de mineral de hierro en el mundo, defendió el viernes sus políticas ambientales y laborales, tras ser considerada una de las "peores empresas" en esos frentes por ONGs en Davos, Suiza.
Las organizaciones Declaración de Berna y Greenpeace de Suiza acusaron a Vale de violar los derechos humanos con sus condiciones inhumanas de trabajo y de una explotación sin miramientos de la naturaleza.
"Vale sabe que la actividad mineral genera impactos y por eso actúa de forma para controlarlos y reducirlos", respondió la empresa en su sitio en internet en el que indicó además que en 2012 "planea invertir 1.650 millones de dólares en acciones socioambientales".
La gigante brasileña indicó además que determina sus políticas basadas en una "guía de derechos humanos" lanzada en 2010 y que determina las condiciones laborales de sus empleados. "Vale ofrece a sus trabajadores un salario igual o mayor al salario mínimo exigido en cada localidad", asegura.
"Para fortalecer una cultura basada en resultados, el paquete de remuneración de cada empleado incluye el pago de una remuneración variable", con "bonos basados en el desempeño individual", indica el sitio de Vale, diseñado para "esclarecer" los señalamientos en su contra.
Vale defendió también su participación (9%) en la construcción de la polémica hidroeléctrica de Belo Monte, que responde a sus necesidades de "gran consumidor de electricidad" y a sus planes de crecimiento.
Además de Vale, el banco británico Barclays fue también catalogado dentro de las "peores empresas" por prácticas especulativas con los alimentos, que provocaron alzas en los precios con consecuencias nefastas para los más pobres.
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