publicidad
09 de mayo de 2012 • 12:11

DEMOSTRACION DE PODER MILITAR RUSO EN EL DESFILE DE LA VICTORIA

 

El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo hoy que los sacrificios hechos por la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial le dieron a Rusia el derecho a defender su posición con respecto a la seguridad mundial.



"Rusia está llevando a cabo una política de fortalecimiento de la seguridad en el mundo", dijo Putin, citado por Europa Press, en la mítica Plaza Roja de Moscú durante el desfile del Día de la Victoria que conmemora el 67º aniversario de la derrota de la Alemania nazi.



"Tenemos el gran derecho moral de persistir en nuestra posición, y mucho más cuando fue nuestro país el que asumió el papel principal en la lucha contra el nazismo y se enfrentó al enemigo en heroica resistencia, determinando el curso de la guerra", recordó Putin, según informó la agencia RIA Novosti.



El presidente ruso dijo, además, lamentar las "confrontaciones ideológicas" que en su opinión impidieron que se evitase la Segunda Guerra Mundial.



"Sólo la estricta observancia de las normas internacionales, el respeto de la soberanía nacional y la elección independiente del pueblo pueden garantizar que la tragedia de la guerra no se repita jamás", añadió en un festejo en el que se pudo sentir un clima de ansias de renacimiento de una potencia dispuesta a ganar en protagonismo mundial.



A dos semanas de la cumbre de la OTAN en Chicago, el discurso de Putin, que acaba de inaugurar su tercer mandato como presidente, se esperaba con expectación. El ex agente de la KGB, de 59 años, no mencionó sin embargo la dura polémica con el escudo de defensa estadounidense en Europa.



Putin hizo estas declaraciones antes de que se iniciara el desfile en el que participaron 14.000 militares y más de cien piezas de equipo militar, los lanzamisiles intercontinentales con capacidad nuclear Topol-M e Iskander-M y el sistema de defensa antiaérea S-400 Triumph.



El desfile lo abrió una escolta de honor con la bandera de Rusia, y el estandarte de la Victoria. Según tradiciones militares rusas, a las felicitaciones del ministro de Defensa en funciones, Anatoli Serdiukov, los soldados respondieron gritando tres veces ¡hurra!.



A ambos lados del Mausoleo de Lenin se improvisó una tribuna para invitados especiales que incluyó veteranos de la guerra, representantes del gobierno, Parlamento, organizaciones sociales y representaciones diplomáticas acreditadas en Moscú.



El evento de hoy contó con la presencia del predecesor de Putin en el Kremlin, Dimitri Medvedev (nuevo primer ministro) y del último jefe de Estado de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov.



Télam