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 FALLECIO ESPIA QUE SALVO LA VIDA DE CHURCHILL, ROOSEVELT Y STALIN
11 de enero de 2012 19:15

El oficial de inteligencia soviético Gevork Vartanyan, que en 1943 desbarató un complot nazi para asesinar a Winston Churchill, Franklin Roosevelt y José Stalin durante la conferencia de Teherán, falleció en Moscú a los 87 años de edad, informó hoy la agencia de noticias rusa ITAR-TASS.

Vartanyan, nacido en Rostov del Don el 17 de febrero de 1924, murió en el hospital Botkin de Moscú y sus familiares y amigos recibieron un telegrama de condolencias del Presidente de Rusia, Dmitry Medvedev.

Era hijo de otro espía y fue incorporado a la inteligencia soviética en 1940, donde actuó hasta 1992 en diversas misiones encubiertas en Europa Occidental, Asia y Estados Unidos. Entre 1946 y 1986 lo hizo junto a su esposa Goar, a quien reclutó él mismo.

En el telegrama de condolencias, Medvedev calificó a Vartanyan como un "agente de inteligencia legendario, un genuino patriota de su país, una persona brillante y extraordinaria", y recordó que "participó de espléndidas operaciones que quedaron en los anales de los servicios de inteligencia exterior de Rusia".

Vartanyan había recibido el título honorífico de Héroe de la Unión Soviética, y también el Servicio Nacional de Seguridad de Armenia emitió una declaración al respecto, en la que se lo considera uno de los "hijos sobresalientes del pueblo armenio".

Su operación más espectacular, y la única conocida, fue el desbaratamiento de un complot de la inteligencia alemana durante la conferencia de Teherán en 1943, que buscaba asesinar a los máximos dirigentes de la URSS, de Inglaterra y de Estados Unidos.

En 1943, Vartanyan estaba destacado en Teherán y contaba con la información de que Alemania preparaba la Operación Salto en Largo a través de otros informes.

Con un escueto equipo de siete espías que se desplazaban en bicicleta por la ciudad logró localizar los integrantes de la avanzadilla enviada por paracaídas hasta la ciudad de Qom, a 65 kilómetros de la capital de Persia, e interceptar sus comunicaciones con Berlín desde la casa de campo donde se refugiaron apenas llegaron, a lomo de camello, a Teherán.

En ese momento, los agentes alemanes fueron arrestados por las tropas soviéticas, que estaban en el Norte de Persia en virtud del acuerdo de amistad persa-soviético de 1921. Forzados a comunicarse con Berlín bajo supervisión de sus captores, Vartanyan supo así que vendría otro grupo, dirigido por el súper espía alemán Otto Skorzeny en persona, y que el objetivo de ese grupo era secuestrar o asesinar a los "Tres Grandes".

Vartanyan permitió entonces, intencionalmente, que uno de los arrestados transmitiera la información sobre el fracaso de la operación, con lo cual el Alto Mando alemán dio marcha atrás en sus planes y el equipo principal jamás fue enviado a Persia.

"Fue de este modo", recordaba posteriormente Vartanyan, "que el éxito de nuestro equipo al localizar el grupo de avanzada, y nuestras acciones posteriores, desbarataron el intento de asesinar a los `Tres Grandes`".

La operación alemana se había planificado con gran cuidado.

La Abwehr, inteligencia militar alemana, había descifrado las claves navales estadounidenses el mes anterior y disponía de todos los detalles de la reunión, según recordó hoy el periódico The Telegraph de Londres, y había designado a su agente más confiable, Otto Skorzeny, para ejecutar el asesinato en la que se conocía como la Operación Salto Largo.

Pero un oficial de inteligencia soviético, Nikolai Kuznetsov, que se había infiltrado como el Teniente Primero Paul Siebert en el ejército alemán, había logrado forjar una amistad con el mayor de las SS Ulrich von Ortel quien, en una noche de borrachera, le reveló el secreto y comentó que ya se estaba entrenando un equipo especial en Copenhague.

De este modo, la inteligencia soviética tomó conocimiento del complot.

La URSS estaba a cargo de la seguridad de la conferencia, que tuvo lugar en la embajada soviética en Teherán. Calle por medio, y unida por un túnel construido ex profeso, se encontraba la embajada británica. Gran Bretaña, en ese momento, ocupaba las costas persas del Golfo y del Estrecho de Ormuz.

Según recordó posteriormente Vartanyan, "por esos tiempos Teherán estaba inundada de refugiados, mayormente personas de buena posición económica que escapaban de los riesgos de la guerra. Eso incluía unos veinte mil alemanes, entre los cuales se escondían los agentes nazis." Los espías de Berlín eran aproximadamente 400, y contaban además con la protección que les extendía el Shah Mohammad Reza Pahlavi, que tenía abierta preferencia por Hitler.

El espía fallecido era hijo de un comerciante de origen armenio que venía trabajando para la inteligencia soviética en Persia desde 1930 y siguió haciéndolo hasta principios de la década de 1950, donde creó una activa red de espionaje.

Antes de sus acciones durante la conferencia de Teherán, Vartanyan había desbaratado también un complot de espías británicos que se estaban preparando en Persia para infiltrarse en el Asia Central soviética, en 1942.

Más tarde, relató del siguiente modo los hechos: "Fieles a sus costumbres, los ingleses siguieron haciéndonos maldades pese a ser nuestros aliados. Prepararon un grupo especial y organizaron una escuela de entrenamiento de subversivos y espías para que actuaran dentro de territorio soviético".

Bajo el nombre supuesto de Amir, se infiltró en esa escuela y pasó los nombres de los alumnos a la inteligencia soviética, que los obligó a actuar de doble agente tras permitirles el ingreso a la URSS.

Irónicamente, Vartanyan agregaba que "aproveché seis meses de entrenamiento en esa escuela, así que estoy muy agradecido a la inteligencia británica".

En 1981 la Unión Soviética produjo una película sobre la operación de Vartanyan, Teherán-43, con la actuación estelar de Alain Delon.
Télam