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03 de marzo de 2014 • 06:41

Oscar Pistorius ante la justicia por la muerte de su novia

 

El campeón paralímpico sudafricano Oscar Pistorius, acusado de asesinar a su novia en febrero de 2013, llegó este lunes por la mañana al tribunal de Pretoria que decidirá su suerte al cabo de un mediático proceso de tres semanas.

Vestido con traje oscuro, corbata negra y camisa blanca, Pistorius parecía nervioso cuando entró cabizbajo en la sala donde se celebrará la vista.

A sus 27 años, corre el riesgo de ser condenado a 25 años de prisión por asesinato.

Pistorius alcanzó la fama al convertirse en el primer atleta doble amputado que competía en unos Juegos Olímpicos, en Londres 2012.

Menos de un año después, el 14 de febrero de 2013, a las 03H00 de la madrugada, mató a su novia, Reeva Steenkamp, una modelo de 29 años bastante conocida en Sudáfrica, en su casa de la periferia de Pretoria, de cuatro balazos disparados a través de la puerta del cuarto de baño.

Este aficionado a las armas de fuego, a quien los medios de comunicación tildan de paranoico, argumenta que fue un accidente y explica que confundió a su compañera con un ladrón escondido en el aseo. La fiscalía considera por su parte que se trató de un asesinato premeditado.

El juicio debe durar unas tres semanas y dar lugar a una batalla de expertos puesto que la familia de Pistorius ha contratado a los mejores abogados.

Este lunes por la mañana, la prensa sudafricana publicaba unas declaraciones de la madre de Reeva, June Steenkamp: "Quiero mirar a Oscar a los ojos, y sondear yo misma la verdad de lo que le hizo a Reeva", declaró al diario de Johannesburgo The Star.

Cientos de periodistas, sudafricanos y extranjeros, están presentes en Pretoria para cubrir las audiencias, que en su mayor parte podrán ser transmitidas en directo por televisión. Para el proceso se ha creado incluso una cadena especial.

De aquí al 20 de marzo, el tribunal deberá dilucidar la cuestión fundamental de si el atleta asesinó a su novia a sangre fría, como sostiene la fiscalía, o si le disparó al haberla confundido con un intruso, como dice la defensa.

El drama se produjo sin testigos, en la lujosa residencia de Pistorius, en un complejo de alta seguridad de Pretoria rodeado de muros y vigilado por guardias.

Pistorius afirma que estaba en el balcón de su dormitorio cuando de repente escuchó un ruido en el baño. Entonces, dice, pensó que un ladrón se había colado por la ventana del aseo, y presa del pánico, disparó sin pensárselo dos veces, y sin verificar si Reeva seguía en la cama.

También en su defensa, el atleta dijo hace un año en una audiencia preliminar que su relación con Reeva Steenkamp era excelente y que estaban muy enamorados.

El fiscal, Gerrie Nel, intentará demostrar que esta alegación no es creíble, y que el atleta paralímpico disparó cuatro tiros a su novia a sangre fría a través de la puerta del baño.

Durante las casi tres semanas que va a durar el proceso, los expertos -en balística, forenses y científicos- tendrán un papel muy importante. Ellos dictaminarán si Reeva Steenkamp murió al recibir la primera bala, lo que le habría impedido señalar su presencia en el baño.

También deberán esclarecer el ángulo de tiro y por tanto la posición de Pistorius, y hacer "hablar" los teléfonos celulares de los dos protagonistas. También se espera que revelen a qué hora y en qué sitio web estuvo Pistorius la noche de la tragedia.

Un equipo de investigadores sudafricanos viajó a Estados Unidos para pedir ayuda de la empresa Apple y del FBI para desencriptar la información oculta del iPhone de Pistorius. El atleta, justo después del incidente fatídico, dijo que había olvidado la contraseña de acceso de su teléfono.

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