En esta combinación de fotos de archivo del 14 de julio del 2010, suministradas por BP PLC, se ve a la izquierda cómo sale petróleo de dos de tres válvulas del tapón de 75 toneladas instalado sobre un pozo submarino, y a la derecha, del 15 de julio, cómo se ha cerrado la filtración.
02 de septiembre de 2010
Los ingenieros y el gobierno no esperaban que volviera a filtrarse petróleo al levantar el tapón, aunque de todos modos se dispuso que barcos de recolección de crudo estuviesen en el lugar en caso de hacer falta.
El tapón es un cilindro de metal que fue colocado sobre una válvula averiada diseñada para evitar pérdidas, la cual debió haber impedido el peor derrame de petróleo en el mar de la historia de Estados Unidos.
El gobierno quiere reemplazar la válvula antes de tener que resolver cualquier aumento de presión que pueda ocurrir cuando el pozo de alivio que British Petroleum está excavando llegue a la perforación original.
Cuando los dos pozos se encuentren —probablemente la semana próxima_, BP prevé usar lodo y concreto con el fin de cerrar el pozo para siempre.
La explosión del 20 de abril mató a 11 trabajadores y derramó 779 millones de litros (206 millones de galones) de crudo en el Golfo de México. BP alquilaba la plataforma a Transocean Ltd.
Cuando los trabajadores retiraron el tapón con lentitud a las 16:25 (2125 GMT), no se vieron señales de que nada se derramara al agua. Las transmisiones de video desde el fondo mostraban al tapón flotando en la profundidad. BP planeaba depositarlo en el lecho marino en las cercanías.
Ya sin el tapón, los ingenieros intentarán colocar una nueva válvula contra pérdidas, para luego sellar el pozo.
Cuando retiren la válvula inservible, mucho dependerá del lodo y concreto que se inyectaron en el pozo desde arriba, los cuales ayudaron a frenar el crudo que subía.
El profesor de ingeniería George Hirasaki, de la Universidad de Rice, dijo que todavía no estaba claro que el cemento se hubiera asentado donde debía para impedir que el petróleo y el gas volvieran a filtrarse.
"Sólo porque no se hayan filtrado durante la prueba no significa que el cemento haya desplazado todo el petróleo y el gas", subrayó.
Por eso mucha gente supuso que completar un pozo auxiliar y bombear en él cieno y cemento sería la solución definitiva de la crisis, agregó Hirasaki, quien participó en las tareas de contención de petróleo en un pozo frente a las costas de Luisiana después que una plataforma petrolera submarina se incendió a principios de la década de 1970.
Según un nuevo cronograma publicado el miércoles por el gobierno, se podría comenzar a levantar la válvula averiada la noche del jueves o la mañana del viernes. Pero las autoridades advirtieron que los plazos podrían estirarse si sigue fuerte el oleaje.
Un equipo de investigadores del gobierno espera en la superficie a que le entreguen la válvula para usarla como evidencia.
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