Un periodista australiano y un estudiante estadounidense fueron detenidos bajo acusación de haber distribuido dinero entre trabajadores y de incitar a secundar la huelga general convocada ayer para exigir la dimisión del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
Según informó la agencia estatal de noticias, MENA, las detenciones se produjeron anoche pero se hicieron públicas hoy y tuvieron lugar en la ciudad de Al Mahalla al Kubra, al norte de El Cairo. También fue detenido al traductor de ambos individuos.
El estudiante estadounidense, Derek Ludovici, y el periodista australiano, Austin Mackell, fueron transferidos a la Fiscalía General, que procederá con la investigación del caso, informó por su parte la agencia de noticias Europa Press.
El primer aniversario del derrocamiento del ex presidente Hosni Mubarak estuvo marcado por la convocatoria a una huelga general convocada por agrupaciones juveniles y boicoteada por los Hermanos Musulmanes.
"La huelga es sólo el principio de la batalla revolucionaria, que relaciona las denuncias políticas y democráticas con las sociales y económicas", expresaron a través de un comunicado 93 grupos juveniles.
El comité supremo para la huelga estudiantil precisó que además de la principal demanda a los militares (que dejen ya el poder), la lista de reclamos incluye crear un gobierno revolucionario de salvación nacional, la renuncia del fiscal general y el establecimiento de salarios mínimo y máximo.
Asimismo, llamó a reestructurar el ministerio del Interior, al cual responsabilizan por la represión policial tras un partido de fútbol en Puerto Said, que hace 11 días dejó 74 muertos.
Sin embargo, los Hermanos Musulmanes advirtieron que el llamamiento a la huelga de era "muy peligroso tanto para los intereses de la nación como para su futuro".
El éxito en las largas elecciones legislativas, en las que los grupos islamistas se convirtieron en fuerzas mayoritarias en el Parlamento, se vio limitado por la lucha de poder existente entre la Cámara baja, el Ejército y los jovenes concentrados en la plaza de Tahrir.
Por su parte, el Consejo Supremo acusó a fuerzas extranjeras de interferir en los asuntos domésticos, lo que llevó a la detención y al procesamiento de 43 miembros de ONG, de los cuales 20 son estadounidenses, por presuntas conspiraciones contra el Gobierno militar.
En este contexto, Estados Unidos ya expresó su inquietud por estas detenciones, mientras que la junta militar reclamó ayer a la población egipcia que permanezca alerta ante "los complots" y "conspiraciones" que tienen el objetivo de desestabilizar el país.
Según informó la agencia estatal de noticias, MENA, las detenciones se produjeron anoche pero se hicieron públicas hoy y tuvieron lugar en la ciudad de Al Mahalla al Kubra, al norte de El Cairo. También fue detenido al traductor de ambos individuos.
El estudiante estadounidense, Derek Ludovici, y el periodista australiano, Austin Mackell, fueron transferidos a la Fiscalía General, que procederá con la investigación del caso, informó por su parte la agencia de noticias Europa Press.
El primer aniversario del derrocamiento del ex presidente Hosni Mubarak estuvo marcado por la convocatoria a una huelga general convocada por agrupaciones juveniles y boicoteada por los Hermanos Musulmanes.
"La huelga es sólo el principio de la batalla revolucionaria, que relaciona las denuncias políticas y democráticas con las sociales y económicas", expresaron a través de un comunicado 93 grupos juveniles.
El comité supremo para la huelga estudiantil precisó que además de la principal demanda a los militares (que dejen ya el poder), la lista de reclamos incluye crear un gobierno revolucionario de salvación nacional, la renuncia del fiscal general y el establecimiento de salarios mínimo y máximo.
Asimismo, llamó a reestructurar el ministerio del Interior, al cual responsabilizan por la represión policial tras un partido de fútbol en Puerto Said, que hace 11 días dejó 74 muertos.
Sin embargo, los Hermanos Musulmanes advirtieron que el llamamiento a la huelga de era "muy peligroso tanto para los intereses de la nación como para su futuro".
El éxito en las largas elecciones legislativas, en las que los grupos islamistas se convirtieron en fuerzas mayoritarias en el Parlamento, se vio limitado por la lucha de poder existente entre la Cámara baja, el Ejército y los jovenes concentrados en la plaza de Tahrir.
Por su parte, el Consejo Supremo acusó a fuerzas extranjeras de interferir en los asuntos domésticos, lo que llevó a la detención y al procesamiento de 43 miembros de ONG, de los cuales 20 son estadounidenses, por presuntas conspiraciones contra el Gobierno militar.
En este contexto, Estados Unidos ya expresó su inquietud por estas detenciones, mientras que la junta militar reclamó ayer a la población egipcia que permanezca alerta ante "los complots" y "conspiraciones" que tienen el objetivo de desestabilizar el país.
- Télam

