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21 de agosto de 2012 • 18:09

SIRIA Y RUSIA ADVIERTEN A EEUU Y OCCIDENTE SOBRE POSIBLE ATAQUE

Rusia y Siria advirtieron hoy a Estados Unidos y Occidente sobre un ataque en el país árabe, un día después de que el presidente norteamericano, Barack Obama, asegurara que podría ordenar una intervención militar si se usaran armas químicas en el marco de la guerra civil siria.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, recibió hoy en Moscú al viceprimer ministro sirio, Kadri Yamil, quien afirmó ante periodistas que "Occidente busca una excusa para inmiscuirse directamente en las cuestiones de nuestro país", en una clara respuesta a los dichos del mandatario norteamericano.

Yamil advirtió además que "aquellos que están contemplando esto evidentemente quieren ver que la crisis se expanda más allá de las fronteras sirias", informó la agencia de noticias rusa Interfax.

"Debemos decir que esta intervención es imposible", señaló.

Lavrov, por su parte, destacó que Moscú valora mucho que no se violen el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, en declaraciones formuladas tras un encuentro con el consejero de Estado chino, Dai Bingguo, y antes de reunirse con Yamil.

"Es la única vía verdadera en la situación actual", dijo el canciller ruso luego de la reunión con el funcionario de China, país que junto a Rusia impuso su poder de veto en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, evitando una intervención militar en Siria.

En efecto, Moscú y Beijing vetaron tres resoluciones del máximo órgano de decisión de la ONU que buscaban aumentar la presión sobre el gobierno de Al Assad por su violenta respuesta a la revuelta.

Esta postura no evitó que Estados Unidos, potencias europeas, países árabes y Turquía exijan la renuncia de Al Assad por considerar que perdió su legitimidad, aunque hasta el momento descartan una vía de acción como en Libia, donde una misión de la OTAN contribuyó a derrocar a Muammar Kaddafi el año pasado.

Las declaraciones de Lavorv y Yamil se concretaron un día después de que Obama, empleando quizás el tono más severo hasta el momento sobre la crisis en Siria, aseguró que "si (Estados Unidos comienza) a ver que se están haciendo movimientos de muchas armas químicas" se habrá cruzado una "línea roja".

En ese sentido, Moscú negó hoy haber vendido armas químicas a Siria, aunque reconoció que Damasco posee un arsenal.

"No iría tan lejos en decir que las armas químicas que tiene Siria son soviéticas o de origen ruso. Rusia nunca proporcionó armas químicas a Siria", dijo el coronel Vladimir Mandych, vicedirector de la agencia que monitorea las armas químicas en Rusia.

Sin embargo, pese a la advertencia de Obama, el viceprimer ministro sirio llamó también a un "diálogo nacional" con la oposición para poner fin a la violencia en el país árabe, en donde murieron miles de personas, muchas de ellas civiles, desde que comenzó la revuelta, en marzo de 2011.

Durante ese diálogo podría discutirse incluso la salida del poder presidente sirio, Bashar Al Assad, una exigencia incondicional de los rebeldes, siempre y cuando los opositores acepten iniciar conversaciones para buscar una salida pacífica, dijo Yamil.

"La exigencia de la salida de Al Assad es una precondición no democrática. Es un intento de forzar una decisión final", enfatizó, aunque destacó que "durante un diálogo pueden discutirse todos los problemas, incluida esa cuestión".

Mientras, en territorio sirio, la violencia continuó.

En otra jornada sangrienta, activistas de la oposición dijeron que las fuerzas de seguridad gubernamentales intensificaron sus ataques contra las áreas controladas por rebeldes en toda Siria y que al menos 112 personas murieron en combates y bombardeos, la mayor parte en la sureña provincia de Dera´a y en Damasco.

De hecho, los rebeldes tuvieron que retirarse de algunos zonas de Dera´a que controlaban hasta ahora, mientras el Ejército atacaba desde helicópteros, dijeron los opositores.

En Damasco, la explosión de un coche bomba mató a cuatro soldados sirios, informaron fuentes médicas citadas por la televisión estatal, que aseguró que el ataque estuvo dirigido contra un puesto de control del Ejército en el barrio oriental de Al Mazzeh.

Además, activistas sirios descubrieron hoy 40 cadáveres en el sótano de un edificio en una zona escenario de combates a las afueras de Damasco, según informó la opositora Comisión General de la Revolución Siria.

Ayer, al menos 200 personas murieron en toda Siria, la mayoría de ellas en Dera´a, cuna del levantamiento, dijo la Comisión.

Entre las víctimas de ayer está la periodista japonesa Mika Yamamoto, de 45 años, que trabajaba para la agencia Japan Press y murió en la norteña Alepo al quedar atrapada en el fuego cruzado, informó la Cancillería nipona.

Su cadáver fue trasladado hoy por los opositores hasta Turquía, por el paso fronterizo de Kilis, informó la agencia de noticias turca Anatolia.

También se supo hoy que en esa misma ciudad murió un camarógrafo turco, mientras que un periodista palestino fue secuestrado por milicianos, que según activistas eran leales a Al Assad.

Télam