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TLC ENTRE UE Y EEUU DESPIERTA APOYOS Y CRITICAS TRANSATLANTICAS

15 feb 2013
12h56
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La decisión de la Unión Europea y Estados Unidos de iniciar negociaciones para crear el tratado de libre comercio más grande de la historia, genera dispares opiniones.

Télam consultó a analistas y expertos europeos y estadounidenses que reflejaron el crisol de apoyos y críticas que se instaló en ambas márgenes del Atlántico.

El economista alemán Rolf Langhammer, una de las voces críticas, se lamentó del inicio de estas discusiones porque el corazón del comercio mundial del futuro esta en América latina y Asia y consideró que el acuerdo "puede deteriorar las relaciones de Europa con los países emergentes".

Europa se equivoca, porque el corazón del comercio mundial del futuro esta en América latina y Asia, no en Estados Unidos", estimó Rolf Langhammer, vicepresidente del Instituto para la economía mundial de Kiel (Alemania) en declaraciones a Télam.

Si Europa y Estados Unidos se ponen de acuerdo sobre una liberalización de sus intercambios comerciales, los otros países serán automáticamente discriminados, denunció el economista quien advirtió que "el resto del mundo vería en este acuerdo una forma de exclusión, casi un chantaje en detrimento de muchos otros países.

En Londres, el economista argentino Carlos Mera Arzeno coincidió al asegurar que "si bien es difícil cuestionar los beneficios netos del libre comercio a un nivel teórico, este acuerdo traería consecuencias más negativas que positivas".

Entre las primeras mencionó el cierre o mudanza de algunas fábricas, pérdida de puestos de trabajo y de ingresos tarifarios, en tanto que entre las positivas enumeró la baja de precios generalizada, menores costos y mayores ganancias privadas.

"Los empleados con menos capacitación pueden quedar afectados en favor de empleados multilingües con experiencia internacional", agregó el licenciado en Economia (UBA) y magister en finanzas de la London School of Economics.

Con una mirada distinta, para Kathleen Brooks, directora de investigaciones de Forex.com, el acuerdo de libre comercio "mejorará la competitividad entre empresas de un mismo rubro a ambos lados del Atlántico y eso es bueno para la economía y para la creación de trabajos".

También en Londres, la especialista explicó que uno de los "beneficios" que traerá el convenio será "contrarrestar el crecimiento global que está teniendo Asia".

En España, Antón Costas, catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona y reconocido analista, aseguró que "en el actual contexto de recesión el anuncio de un acuerdo de libre comercio es una señal positiva desde las grandes economías mundiales".

"En vez de responder de forma proteccionista y autodefensiva como lo hicieron en el pasado, en los años 30, en un escenario similar, ahora deciden abrirse más entre ellas", afirmó.

En la misma línea, Joaquín Trigo, director del Instituto de Estudios Económicos de Madrid, calificó como "muy buena" la idea de un acuerdo, porque "las barreras al comercio nunca fueron positivas ya que sólo una minoría consigue que se regule en función de sus beneficios".

No obstante augura que para la UE el proceso será "muy complicado" no sólo de cara a Estados Unidos en los sectores más sensibles, sino también entre los propios socios europeos y frente a terceros países como China y Corea.

"Los alemanes son los más interesados porque ya se venden bien en Estados Unidos. Además, ello ven bien que otros países como España tengamos que ajustarnos para ser más competitivos", añadió.

Por su parte, el economista José Moisés Martín, perteneciente a "Economistas frente a la Crisis", un grupo de pensamiento que cuestiona el dogma neoliberalista, remarcó que Estados Unidos y la Unión Europea son "economías relativamente homogéneas".

Por eso, "el balance de un acuerdo de libre comercio no será positivo o negativo en términos globales: para algunos sectores será muy positivo y para otros puede ser muy negativo", indicó.

Para este consultor, que trabajó para la Agencia Española de Cooperación, el anuncio "representa un giro en la política del presidente Barack Obama hacia Europa", y que la decisión busca "proteger y fortalecer una relación que históricamente funcionó bien pero que estaba perdiendo peso de cara a otras potencias como China".

La posición de Arcadi Oliveres, economista y referente de los movimientos anticapitalistas, es diferente y rechaza el proceso.

"No me gustan nada los acuerdos de libre comercio porque generalmente unos se benefician y otros se perjudican", afirmó este catedrático y profesor de varias universidades y másters de España.

"Entre EEUU y Europa hay semejanzas económicas pero también hay diferencias, y EEUU tiene una posición dominante en algunas áreas, como servicios profesionales e inversión extranjera. Las empresas norteamericanas suelen invertir más en Europa que al revés", apuntó.

"Soy bastante crítico de esta Europa antisocial donde a medida que avanzó el neoliberalismo aumentaron las desigualdades entre los países del norte y del sur", reflexionó.

Del otro lado del Atlántico, el director del Centro para las Relaciones Transatlánticas de la Universidad de John Hopkins, Daniel Hamilton, afirmó que de concretarse el impacto del acuerdo será "potencialmente transformador" a nivel global.

El experto en las relaciones de Estados Unidos con la Comunidad Europea, explicó que su país y la UE "son las economías de servicios más grandes en el mundo y cada uno de ellos son el socio más importante, por lo que si se puede abrir el mercado en término de empleos, probablemente será más importante que el comercio".

Télam

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