La entidad Consumers International (CI), que representa a 220 organizaciones de consumidores en 115 países, solicitó a los líderes mundiales reunidos en el marco del encuentro del G-20, en Corea del Sur, protección financiera ante las crisis.
En una carta, Justin Macmullan, director de campañas de CI, indicó que "poco se ha hecho" para proteger a los consumidores de crisis financieras, como la originada en los Estados Unidos.
"CI quiere ver con urgencia el establecimiento de un Grupo de Expertos en Protección Financiera al Consumidor que ayudaría a garantizar que los consumidores, tanto de países en desarrollo como desarrollados, tienen acceso a servicios financieros estables, justos y competitivos", indicó.
Según Macmullan, "muchos miembros del G-20 buscaron mejorar la estabilidad financiera desarrollando mecanismos para poner a prueba el sistema financiero, a través de mejorar la independencia de las agencias calificadoras de crédito y los requisitos para aumentar los ratios de capital".
Sin embargo, advirtió que "como grupo, el G-20 no ha hecho nada para hacer frente a la desprotección del consumidor financiero que, como se ejemplificó con las hipotecas sub-prime en Estados Unidos, fue un catalizador clave para la crisis financiera".
La entidad de consumidores expresó que "la naturaleza interconectada de la banca mundial significa que la gente de todo el mundo vivirá con las consecuencias de esto en los próximos años".
"Y, sin embargo, cada año, la economía mundial crea hasta 150 millones de nuevos consumidores de servicios financieros, muchos de los cuales se encuentran en países donde la protección de los consumidores y la educación financiera son precarias", concluyó.
En una carta, Justin Macmullan, director de campañas de CI, indicó que "poco se ha hecho" para proteger a los consumidores de crisis financieras, como la originada en los Estados Unidos.
"CI quiere ver con urgencia el establecimiento de un Grupo de Expertos en Protección Financiera al Consumidor que ayudaría a garantizar que los consumidores, tanto de países en desarrollo como desarrollados, tienen acceso a servicios financieros estables, justos y competitivos", indicó.
Según Macmullan, "muchos miembros del G-20 buscaron mejorar la estabilidad financiera desarrollando mecanismos para poner a prueba el sistema financiero, a través de mejorar la independencia de las agencias calificadoras de crédito y los requisitos para aumentar los ratios de capital".
Sin embargo, advirtió que "como grupo, el G-20 no ha hecho nada para hacer frente a la desprotección del consumidor financiero que, como se ejemplificó con las hipotecas sub-prime en Estados Unidos, fue un catalizador clave para la crisis financiera".
La entidad de consumidores expresó que "la naturaleza interconectada de la banca mundial significa que la gente de todo el mundo vivirá con las consecuencias de esto en los próximos años".
"Y, sin embargo, cada año, la economía mundial crea hasta 150 millones de nuevos consumidores de servicios financieros, muchos de los cuales se encuentran en países donde la protección de los consumidores y la educación financiera son precarias", concluyó.
- Télam

