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20 de mayo de 2013 • 17:32

FORO DE DIALOGO DE OIT SOBRE TRABAJO DECENTE EN INDUSTRIA PESCA

 

Delegados de gobiernos, empleadores y trabajadores deliberaron dos días en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Ginebra, Suiza, sobre la manera de promover el empleo decente en la industria pesquera a través de la implementación y ratificación del Convenio 188.

Los delegados analizaron cómo ese Convenio puede ser una herramienta útil para mejorar las condiciones laborales y contribuir a abordar los principales desafíos de la industria.

Esos desafíos comprenden la imagen de la industria pesquera; la seguridad y salud en el trabajo; las condiciones laborales en las pequeñas embarcaciones de pesca; el trabajo forzoso y el tráfico humano; el empleo infantil; las condiciones de trabajo de los migrantes; la pesca ilegal y la seguridad alimentaria.

Los delegados discutieron la necesidad de reforzar el diálogo social entre los representantes de propietarios de las embarcaciones y los pescadores e intercambiaron experiencias sobre los esfuerzos para aplicar el instrumento en sus países y buques.

"Hay que decidir un camino para formular la legislación nacional, que permitirá la ratificación e implementación del Convenio. Habrá múltiples desafíos en muchos países, que pueden ser identificados y, la OIT, puede considerar la posibilidad de prestar asistencia para abordarlos", dijo Nigel Campbell, quien encabezó el Foro.

El Convenio 188 fue adoptado para garantizar que los pescadores disfruten condiciones de trabajo decentes a bordo de los buques respecto de los requisitos mínimos para la tarea, las condiciones de servicio, el alojamiento y la comida, la protección de la seguridad y salud, la atención médica y la seguridad social.

Ello comprende cuestiones tales como garantizar que los pescadores tengan la edad mínima para trabajar, horas de descanso suficientes en el mar y un acuerdo de trabajo escrito con los propietarios de las embarcaciones para cubrir su tarea a bordo.

El Convenio instaura un mecanismo para garantizar el cumplimiento y la puesta en práctica de sus disposiciones por parte de los Estados y establece que los grandes buques pesqueros y los barcos puedan estar sujetos durante los viajes internacionales prolongados a inspecciones laborales en los puertos extranjeros.

Los propietarios de los buques también se beneficiarán, ya que el Convenio contribuirá a atraer y mantener a los pescadores en sus puestos de trabajo, a reducir los accidentes en el mar y a observar cómo son contratados por dueños y empleadores.

"El Convenio sobre el trabajo en el sector es uno de los tres pilares de la seguridad en el mar y en la pesca y de las condiciones laborales y de vida de ese personal. Los otros dos son el de Torremolinos en 1977 y el STCW-F en 1995. La tasa de ratificación de los tres es demasiado baja", afirmó Ment van der Zwan (OIE), quien representa a los propietarios de los buques.

Un informe de la OIT indicó que las condiciones de trabajo arduas y difíciles son comunes en la pesca, sin importar el tipo o tamaño, y existe una enorme diversidad entre los varios sectores de la industria: desde pequeños barcos de madera hasta enormes buques dedicados a la pesca de arrastre de fondo.

Para los pescadores, la protección debería adoptar la forma de leyes, normas y otras medidas nacionales que implementen las disposiciones del Convenio sobre el trabajo, concluyó la OIT.

Télam