La cantante Patricia Sosa y un grupo de 40 voluntarios sociales, entre ellos el actor Facundo Arana, fueron violentamente "apretados" y amenazados cuando llevaban ayuda sanitaria para comunidades tobas de la provincia de Chaco, según confirmó hoy la propia intérprete, quien atribuyó el hecho a "punteros no sabemos de qué índole".
Sosa encabezaba el contingente de su propia fundación "Pequeños gestos" que viajó al Chaco para ayudar a las comunidades aborígenes como vienen haciéndolo desde hace varios años, pero a raiz del "apriete" debieron emprender el regreso a Buenos Aires.
Si bien en un principio se había informado que el contingente había sido saqueado, la propia Patricia Sosa indicó que fueron "amenazados y apretados" por unas doscientas personas que los intimaban para que les entregaran lo que llevaban.
Sin embargo, en este viaje los miembros de la Fundación no llevaban donaciones ni ayuda material sino asistencia sanitaria, dado que iban médicos y voluntarios que ayudan a las comunidades tobas en tareas laborales y cuestiones relacionadas con la enseñanza.
"Estamos muy tristes y amargados por lo que tuvimos que vivir, porque nosotros teníamos ganas de ayudar a la gente que vive en las afueras de la ciudad y nos vinieron a prepotear con una violencia desmedida", explicó Sosa desde la zona.
Las 200 personas que se apretaron a la delegación les exigían que le entregaran lo que llevaban, pero en este viaje la Fundación no transportaba ayuda material sino sanitaria.
"Nos amenazaron con mucha violencia, aunque sin agresión física, y en contra de lo que queríamos, tuvimos que marcharnos, sin poder llegar a la comunidad Toba", expresó Sosa.
En tal sentido recordó que hace dos años debió pasar por una situación similar, aunque con más vehemencia, porque de los tres camiones de ayuda material y donaciones que llevaba la fundación a la comunidad aborígen, debieron dejarle toda la carga de uno de ellos a piqueteros que impidieron su paso.
En un comunicado oficial, la Fundación Pequeños Gestos indicó que "la ayuda que se brinda a las comunidades no tiene forma de caridad, sino de mejoras en la calidad de vida a través de la asistencia médica o capacitación laboral o bien la provisión de agua a comunidades que no la tenían".
"El contingente, ante tal disgusto, ha resuelto volver a Buenos Aires. Son todas personas de bien, con sus trabajos, con su voluntad de ayudar. Este tipo de actitud de punteros no sabemos de qué índole, no hacen más que perjudicar a sus hermanos", se señaló en el comunicado.
Sosa encabezaba el contingente de su propia fundación "Pequeños gestos" que viajó al Chaco para ayudar a las comunidades aborígenes como vienen haciéndolo desde hace varios años, pero a raiz del "apriete" debieron emprender el regreso a Buenos Aires.
Si bien en un principio se había informado que el contingente había sido saqueado, la propia Patricia Sosa indicó que fueron "amenazados y apretados" por unas doscientas personas que los intimaban para que les entregaran lo que llevaban.
Sin embargo, en este viaje los miembros de la Fundación no llevaban donaciones ni ayuda material sino asistencia sanitaria, dado que iban médicos y voluntarios que ayudan a las comunidades tobas en tareas laborales y cuestiones relacionadas con la enseñanza.
"Estamos muy tristes y amargados por lo que tuvimos que vivir, porque nosotros teníamos ganas de ayudar a la gente que vive en las afueras de la ciudad y nos vinieron a prepotear con una violencia desmedida", explicó Sosa desde la zona.
Las 200 personas que se apretaron a la delegación les exigían que le entregaran lo que llevaban, pero en este viaje la Fundación no transportaba ayuda material sino sanitaria.
"Nos amenazaron con mucha violencia, aunque sin agresión física, y en contra de lo que queríamos, tuvimos que marcharnos, sin poder llegar a la comunidad Toba", expresó Sosa.
En tal sentido recordó que hace dos años debió pasar por una situación similar, aunque con más vehemencia, porque de los tres camiones de ayuda material y donaciones que llevaba la fundación a la comunidad aborígen, debieron dejarle toda la carga de uno de ellos a piqueteros que impidieron su paso.
En un comunicado oficial, la Fundación Pequeños Gestos indicó que "la ayuda que se brinda a las comunidades no tiene forma de caridad, sino de mejoras en la calidad de vida a través de la asistencia médica o capacitación laboral o bien la provisión de agua a comunidades que no la tenían".
"El contingente, ante tal disgusto, ha resuelto volver a Buenos Aires. Son todas personas de bien, con sus trabajos, con su voluntad de ayudar. Este tipo de actitud de punteros no sabemos de qué índole, no hacen más que perjudicar a sus hermanos", se señaló en el comunicado.
- Noticias Argentinas

