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19 de mayo de 2013 • 09:10

Avalancha de argentinos para ver al papa Francisco en Río de Janeiro

 

La llegada del Papa Francisco a Brasil, en la única visita que realizará a su continente latinoamericano, provocó una avalancha de argentinos que pugnan por conseguir un lugar para estar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJRio2013) del 22 al 28 de julio próximos.



Hasta el momento, la organización tiene en sus listas a 11.871 jóvenes de entre 14 y 35 años, además de religiosas, religiosos y sacerdotes, pero se calcula que serán más de 30.000 los argentinos que participarán, según la agencia AICA.



Así lo confirmó, Lucas Saladino, titular de la agencia de viajes Bramasole, quien aseguró que hay un enorme entusiasmo de argentinos para viajar a Río de Janeiro.



Saladino ya había organizado el envío de jóvenes a la anterior jornada que fue en Madrid, desde su posición de integrante de FASTA, Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (Fasta).



En diálogo con Noticias Argentinas, Saladino que a esta altura "es difícil conseguir un pasaje aéreo mientras que es más fácil salir en autotransporte de pasajeros".



"En nuestro caso hicimos dos paquetes de viajes, el primero se vendió a 1.436 dólares que incluye el pasaje aéreo y la inscripción con el alojamiento (unos 1.700 pesos) en colegios, gimnasios, y el transporte dentro de Río para ir a las actividades", dijo al confirmar que se llenó el cupo de 30 personas.



Viajan miembros de FASTA, un movimiento cuyo fundador, fray Aníbal Fosbery OP, fue recibido por el Papa esta semana, con quien dialogó 20 minutos en el Vaticano y le informó de la expansión al África.



Además irán dirigentes juveniles de Comodoro Rivadavia (Chubut).



El otro paquete apunta a gente adulta que parará en hotelería, con la opción de participar en Guaratiba en la vigilia del 27 por la tarde y noche hasta el 28 en que el pontífice celebrará la misa final.



Estos peregrinos pagarán más de 13 mil pesos con la garantía de pasaje aéreo y un hotel en Copacabana.



Por su parte, Santiago Cano, quien preside la Comisión Argentina de Turismo de la Fe, que fue creada porr la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo (AAAVyT), confirmó a NA que inclusive algunos se alojarán en casas de familia, modalidad de intercambio que surgió como alternativa en la JMJRio2013.



Cano afirmó que la figura del papa argentino es tan grande que logró movilizar personas que no pensaban trasladarse a Río, pero que al saber que Francisco no visitaría la Argentina este año decidieron viajar.



"Este impulso se inscribe en el Turismo Religioso creciente en el país y en el mundo. Nosotros vamos a viajar a Italia el 2 de julio para entrevistarnos con 50 agencias que quieren conocer la oferta argentina y eso está ligado al papa Francisco", manifestó.



La Iglesia argentina consideró que la Argentina tendrá una de las delegaciones más numerosas que participarán de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Río de Janeiro 2013.



Ante la falta de pasajes aéreos, conseguir un vuelo directo a Río parece un imposible, aún cuando las últimas ofertas aparecen por Internet.



La Acción Católica de Buenos Aires no pudo lograr los vuelos y por lo tanto, sus dirigentes, ni lerdos ni perezosos contrataron a ómnibus de tradicionales empresas de larga distancia para cubrir las 40 horas que unen a esta capital con Río.



El fervor que causa el antiguo cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, hoy el papa Francisco ha provocado que en el Turismo Religioso haya una contrapartida.



Ahora muchos visitantes de otros países quieren conocer las estancias y las misiones jesuíticas, en Córdoba y Misiones, la ruta de capillas y conventos de adobe de Catamarca, junto con la gruta de la Virgen del Valle, la Basílica de Luján, el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás, pero antes realizar en Buenos Aires el "circuito papal" que dura dos horas.



En su transcurso, comercializado por dos agencias de viajes y en forma gratuita por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se pueden conocer los lugares donde vivió, trabajó y desempeñó su pastoral, el actual Papa incluido el estadio del club de fútbol de sus amores, San Lorenzo.



"Conozco mucha gente que no es practicante, pero quiere viajar a Río de Janeiro, atraído por la amplitud de criterio del papa que ha manifestado que las religiones tienen que abrirse", precisó Cano.

Noticias Argentinas