COMO SOLTAR TODO LO QUE QUITA ENERGIA, SEGUN WALTER RISO

 

Aprender a "desapegarse" de un amor, del dinero, de la tiranía de belleza, de la adicción a internet o al trabajo es el objetivo del último libro de Walter Riso, "Desapegarse sin anestesia. Cómo soltarse de todo aquello que nos quita energía y bienestar".

¿Qué es el apego? "Es una vinculación obsesiva que se establece con un objeto, persona o situación, creyendo que `eso` te va a producir tres cosas: felicidad, seguridad total o sentido a tu vida", describe el autor ítalo-colombiano en una entrevista con la agencia Télam.

El autor de "Los límites del amor" ofrece una serie de consejos para tomar distancia de objetos, situaciones y relaciones cuando la dependencia se torna nociva, a través de capítulos que llevan por título "Cómo identificar el apego y no dejarse vencer por él", "El apego siempre va enganchado de un deseo insaciable", "No hay apego sin temor a perderlo" y "Si te apegas, ya no sabrás quién eres".

"Si uno considera que algo es imprescindible, que no se puede vivir sin eso o que lo es todo para vivir -sea cosa o idea- significa que está con el apego hasta el cuello. Por el contrario, si uno vive con un `no me importa, estoy dispuesto a la pérdida, te disfruto mientras te tengo, no tengo miedo a perderte y no me pierdo si no te tengo, está viviendo en el desapego", asegura.

Riso, quien vino a Buenos Aires a presentar su último trabajo, asegura "el desapego es una provocación, una posición ante la vida. Es entender que las cosas pasan, que hoy están y mañana puede que no estén más".

¿Cómo hacer para que los chicos entiendan este concepto? "Si fuera ministro de Educación propondría una materia obligada y correlativa llamada `Aprender a perder`. A los chicos hay que enseñarles a perder. Hay que enseñarles que hay cosas que dependen de ellos y otras tantas que no. De lo que depende, luchas, de lo que no pierdes y está bien", indica.

"A los niños hay que decirles que a veces no hay esperanzas y que tienen que aceptar la pérdida, esa es la filosofía del desapego", agregó.

"Hay que desaprender cosas, vaciar la mente de estupideces - sostiene el autor-. El bachiller dura cinco años, a casi nadie le sirvieron los números imaginarios, la tangente hiperbólica, el volumen de la esfera, hay que vaciar la mente de cosas que no suman para la vida diaria y llenarla con utilidades para una vida feliz".

Acerca del amor y sobre todo aquellas mujeres que sostienen que sus parejas son "su media naranja", Riso dice entre risas que "eso no corre, es un invento de los astrólogos o de los románticos porque ser la mitad de una persona implica ser un alma gemela a la que predices todo el tiempo, un cóncavo, convexo pero estoy seguro que Dios no anda haciendo fotocopias".

"Sería insoportable ser exactamente compatibles, que puedas predecir al otro. Se pierde el asombro en la pareja. Las parejas no hacen click, hacen crack. Son un rompecabezas con distintas piezas.

Hay que limar asperezas todo el tiempo, tratando de generar compatibilidades, consensos, no siempre todo fluye", explica Riso.

Sobre el apego que los jóvenes tienen con internet o al celular, con sus múltiples funciones, el especialista comenta que lo que más asombra es que los chicos pierden contacto con la realidad por vivir en una realidad virtual: "Además -continúa- un flagelo que viven es el fenómeno de la inmediatez. No saben esperar, todo tiene que ser ya y si no resulta, se frustran".

"Hay chicos que buscan relacionarse a través de la red, buscan amores virtuales pero no huelen, no tocan... es una realidad demacrada -reflexiona-. Hay desajustes sociales. La gente busca amigos en la red porque no quieren relacionarse cara a cara y continúan con el aislamiento y eso es algo psicótico".

¿Cómo salir del desapego? "Hay que vivir una revolución. En `Despegar...` propongo 38 estrategias pero la fundamental es entender que estás apegado. Primero tiene que haber un deseo insaciable, un deseo que no se llena con nada. Lo segundo es la autorregulación en la conducta, lo tercero es un malestar y lo cuarto, la persistencia en la conducta inadecuada".

"Cuando aparecen esas cuatro cosas estás apegado. Hay que romper esas cuatro cosas, luego aceptar el sufrimiento que implica dejar el objeto de apego", acota.

"Apego y adicción son sinónimos. El apago es la incapacidad de renunciar a una fuente, a una vinculación cuando debes hacerlo, cuando es contraindicado o afecta tu dignidad personal. El apego corrompe", sostiene.

Télam