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 LA CONTINUIDAD ESTRATEGICA DE PERON A KIRCHNER
08 de septiembre de 2011 13:40

Chacón).-

El historiador Norberto Galasso se ha ocupado de revitalizar cierto costado de la historia argentina desde el punto de vista nacional, en su libro "De Perón a Kirchner" donde estudia las líneas de fuerza que una administración, con las variaciones lógicas, tomó y profundizó de la otra.

El volumen, publicado por el sello Punto de Encuentro, desmenuza las peripecias de casi sesenta años de historia argentina, desde el nacimiento del peronismo hasta el kirchnerismo, una versión de la doctrina aggiornada según las categorías del siglo XXI.

Galasso nació en Buenos Aires el 28 de julio de 1936, es ensayista e historiador y estudió en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), de la que egresó en 1961.

Estudioso de Marx y de Trotsky, se afilió en 1963 al partido socialista de la izquierda nacional que orientaba Jorge Abelardo Ramos, del que se fue en 1971. En esa época estuvo muy cerca de la Juventud Peronista.

Coordinó los tres tomos de "Los malditos", donde repasa la vida y obra de hombres y mujeres invisibilizados por la historia oficial (que él llama "mitrista").

Publicó, entre otros libros, "Mariano Moreno y la revolución nacional", "Discépolo y su época", "Scalabrini Ortiz", "Raúl Scalabrini Ortiz y la lucha contra dominación inglesa", "Imperialismo y pensamiento colonial en la Argentina" y "Jauretche y su época". Este año salió, en dos tomos, su monumental "Historia argentina", que publicó Colihue.

En diálogo con Télam, Galasso accedió a revisar las vigas maestras de la era de los Kirchner.

"En el 2003, Néstor Kirchner llega al poder de manera imprevista. Se encuentra con un país arrasado, donde nada quedaba en pie, un país destrozado, endeudado. Y una de las primeras cosas que hace es tratar de articular movimientos sociales, nacionales".

dice.

Y agrega que "en 2005 hace el primer avance importante en el plano latinoamericano al acordar con Lula y con (Hugo) Chávez, en Mar del Plata, el rechazo al ALCA, que era la política que Estados Unidos quería para tomar todo el mercado interno de la región".

"Y aprovechándose de que hay una situación de default declarado, les dice a los acreedores externos que los títulos de la deuda están completamente devaluados, lo cual permite una quita importante de la deuda externa".

Pero "más importante que eso", dice Galasso, "es el hecho de pagarle al Fondo Monetario Internacional 9.600 millones de dólares que se debían. Así, el país se saca de encima el monitoreo permanente del FMI".

Por cierto, inspectores de ese organismo de crédito ocupaban despachos en el Ministerio de Economía, "desde donde escaneaban las cuentas y la marcha de las cosas, y decidían de acuerdo a los intereses de las grandes potencias, representadas, por supuesto, en la dirección del Fondo", argumenta el investigador.

Esa intransigencia ideológica abre un nuevo mapa en el juego de los intereses continentales.

"Al desentenderse de ese monitoreo del Fondo Monetario, al tranformar una economía de especulación en otra productiva, al terminar con el ALCA y pensar el UNASUR, Kirchner toma medidas liberadoras", agrega.

Eso se complementa con "una política de estatización de las AFJP, por ejemplo, y con la ley de medios, dirigida a democratizar la opinión contra las grandes corporaciones".

Es decir, "Kirchner levanta banderas latinoamericanistas que eran las de Perón; reivindica el intervencionismo estatal que era el de Perón; favorece los convenios y paritarias de los trabajadores; se fortalece el apoyo de la CGT, como hizo Perón", enumera el historiador.

"Son todas expresiones muy similares a las que se produjeron del 45 en adelante. La aplicación de retenciones... Perón aplicaba retenciones, a su modo, a través del tipo de cambio".

"Y la reivindicación de los derechos humanos, porque veníamos de un genocidio y de una falta de castigo a los culpables. Esa sea, quizá, una señal diferencial pero por una cuestión de época. En la letra chica, las similitudes son muchas y seguramente el próximo gobierno de Cristina Fernández las hará más notables", concluyó el ensayista.
Télam