Sociedad

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15 de agosto de 2011 • 16:42

METROPOLITANO RESISTE ROBO EN COLECTIVO Y MATA A DOS LADRONES

Un oficial de la Policía Metropolitana mató hoy a balazos a dos delincuentes que, junto a otros tres cómplices, subieron a robar a un colectivo que se dirigía a la estación de trenes de Constitución, informaron fuentes de esa fuerza de seguridad porteña.



Un pasajero del colectivo aseguró a la prensa que uno de los asaltantes que subieron a robar "era un chico de entre diez y once años" y que durante el robo "estaban muy nerviosos, sacadísimos".



En tanto, el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, aseguró que los delincuentes estaban armados y que el oficial de la metropolitana "está muy bien, pero muy nervioso por la circunstancia que le tocó vivir".



Por su parte, el jefe civil de la fuerza, Eugenio Burzaco, consideró que el efectivo, graduado en diciembre de 2010 con "muy buen concepto" actuó "con valentía y profesionalismo para proteger la vida del conductor y los pasajeros del transporte", Según los investigadores, el episodio comenzó a diez cuadras del Puente Vélez Sarsfield, del lado de provincia, y culminó cuando el colectivo cruzó a la Capital Federal y se detuvo frente a un control vehicular que realizaba Prefectura con los dos hombres baleados a bordo.



Los pesquisas aseguraron que dentro del colectivo había unos 10 pasajeros y el chofer, quienes resultaron ilesos tras el tiroteo, al igual que el policía.



La policía Metropolitana informó que todo comenzó pasadas las 4.30, cuando cinco hombres subieron al interno 67 de la línea 79, que cubre el trayecto entre la localidad de San Vicente hasta la estación de trenes de Constitución.



Un oficial de la Metropolitana, que vive en el partido bonaerense de Berazategui, había tomado el colectivo cerca de las cuatro para dirigirse a prestar servicio en la seccional de la Comuna 12, en el barrio porteño de Saavedra, y se sentó en el último asiento para dormir mientras viajaba.



Según las fuentes, en ese momento, cuatro de los cinco ladrones se distribuyeron en distintos sectores del transporte y uno se dirigió hasta el chofer, a quien amenazó con un arma y le dijo que se trataba de un asalto.



El efectivo se despertó por los gritos y observó a los cuatro asaltantes que comenzaban a robarle a los pasajeros, por lo que se identificó como policía y extrajo su pistola calibre 9 milímetros reglamentaria, con la que se resistió a tiros.



Según las fuentes, el hombre, quien al momento del hecho se hallaba vestido con ropas de civil, alcanzó a herir a dos de los delincuentes, mientras que los otros tres huyeron a la carrera.



En medio de una crisis nerviosa, el chofer cerró las puertas del colectivo y siguió su marcha hacia el Puente Vélez Sarsfield para cruzar a la Capital Federal, y detuvo su marcha cuando encontró un control vehicular de Prefectura en la avenida Vélez Sarsfield y Zepita, en el barrio de Barracas.



Los efectvos de Prefectura certificaron que dentro del colectivo se hallaban muertos dos jóvenes, de 18 y 25 años y cuyas identidades se desconocían.



El oficial de la Metropolitana entregó su arma reglamentaria y esta tarde se hallaba en los tribunales para declarar sobre el hecho ante el juez de Instrucción porteño Juan Martín Ramos Padilla.



Además, las fuentes aseguraron que, en principio, no está acreditado que los delincuentes hayan alcanzado a disparar sus armas de fuego.



De todas formas, el ministro Montenegro explicó que "se secuestraron armas" dentro del colectivo y que el hecho "está muy, muy claro".



En tanto, también fueron citados a declarar los pasajeros del colectivo para intentar determinar si alguno de ellos puede aportar datos sobre los delincuentes prófugos.



Un pasajero del colectivo aseguró que los delincuentes "estaban sacadísimos, muy nerviosos, y no se les entendía lo que decían".



"Todo ocurrió muy rápido, fueron segundos. Me querían sacar la billetera y yo les mostré que no tenía plata. Entonces, el policía se identifica", relató el hombre a la prensa.



"A uno le aplica dos disparos y después cae. Al otro le aplica uno, medio que quiere balbucear algo, pero ahí, de remate, le aplica otro, porque no se sabía si quería resistirse con un arma", agregó.



El testigo explicó que "el más chico (de los asaltantes) tenía entre diez y once años. Los chicos estaban adelante del colectivo y fueron los que se escaparon. Los más grandes, que actuaban como los cabecillas, fueron los que se dirigieron atrás y quedaron muertos".



Finalmente, el hombre contó que "los ladrones no alcanzaron a disparar sus armas porque el policía actuó bastante bien y rápido".



Télam